kilométricas colas en Cuba para comprar gasolina
Foto: ADN

El Gobierno cubano ha vuelto a culpar a EE.UU de las kilométricas colas para comprar combustible en la Isla.

Imágenes publicadas este lunes muestran las grandes filas de autos esperando para repostar en varios puntos de La Habana.

En las cercanías de la gasolinera en Zapata, pasando el cementerio de Colón, había decenas de autos estacionados a la espera de poder acceder a la gasolinera.

Una escena que también se repitió en la gasolinera ubicada cerca del Cine Acapulco, en Nuevo Vedado. También se registraron colas para la gasolinera del Tángana en el Malecón.

Los problemas para repostar no se están produciendo solamente en La Habana, ya que desde hace desde hace semanas se han producido episodios similares en Holguín y Santiago de Cuba.

Sin embargo, Granma en un artículo publicado este martes, bajo el título «Combustibles: los gringos cierran la llave para culparnos», señaló al Gobierno de Estados Unidos como principal culpable de esta situación y de los problemas con el gas licuado.

En la nota incluso se criticó a las personas que culpan a los dirigentes del país y a los trabajadores de las gasolineras.

La viceministra Primera de Comercio Exterior, Ana Teresita González, se sumó a los ataques a Washington a través de un mensaje que publicó en su cuenta de Twitter.

«Las medidas de agresión no convencionales del gobierno de EEUU, irracionales y sin precedentes en la práctica internacional, dirigidas a privar a Cuba del suministro de combustible, es una muestra de la impotencia del Imperio en sus propósitos de destruir la Revolución Cubana», escribió.

Hace tres días los residentes de la capital cubana mostraron su desesperación por la escasez de combustible, un problema habitual que pone en entredicho las palabras que pronunció Miguel Díaz-Canel en septiembre.

En aquella ocasión el dirigente cubano hablo de un periodo coyuntural para justificar la escasez y la falta de combustible en la Isla, sin embargo, afirmó que el país no se había paralizado y que se había vencido «el primer momento de la situación coyuntural».